POLÉMICA POR LA MINERA DE PASCUA LAMA/GIOJA


Néstor Kirchner y Cristina Fernández se comprometieron firmemente con el proyecto Pascua Lama, de la empresa Barrick, en San Juan. Minería a cielo abierto no es lo mismo que minería bajo tierra. Pero el proyecto de Barrick es minería a cielo abierto y comenzó la polémica. Barrick buscó como lobbyista a Santiago Soldati, compañero de estudios en Suiza de Peter Munk, el presidente de la minera, y a José Luis Gioja, gobernador de San Juan. Ahora, el diputado nacional saliente Miguel Bonasso publicó un libro contra el proyecto.

07/10/2011 | 08:53

Santiago Soldati.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).  Santiago Soldati es el empresario argentino que más defiende los proyectos mineros a cielo abierto. Ocurre que un amigo suyo de los días de estudios en Suiza es el húngaro-canadiente Peter Munk, hoy presidente de la Barrick.

 

Él cree haber ganado ya la partida pese a que sigue en pie una denuncia concreta: ¿La tierra se extrae del sector chileno, y se envía a Argentina a través de un túnel, donde es lavada con millones de litros de agua y diversos productos, entre ellos el cianuro, que se queda en el agua contaminada, en un foso de más de 300 hectáreas y 400 metros de profundidad en la Argentina? ¿Sí o no?

Cierto consultor de prensa amigo de Soldati le aconseja no hablar pero la opinión pública quiere escuchar. No basta con sobornar al poder político. Bueno, lo de sobornar surge del tema de estos días, el libro de Miguel Bonasso. El silencio de Barrick termina perjudicando a toda la minería, algo que hasta se ha debatido en la cámara gremial de los empresarios mineros.

 

Soledad Gallego-Díaz en el diario El País, de Madrid, España:

 

«En las cumbres de los Andes, entre la provincia argentina de San Juan y la III Región de Chile, hay un “tercer país virtual”, de 340.835 hectáreas, regido por el Tratado Binacional de Integración y Complementación Minera, que ha permitido, entre otras, la instalación del gran centro minero a cielo abierto llamado Pascua Lama, de la multinacional Barrick Gold, dedicado a la extracción de oro. (…)

 

La mina de Pascua Lama ha dado origen a un sinfín de protestas y denuncias de organizaciones ecológicas, especialmente Greenpeace, que acusa a la compañía de impedir la implementación de la nueva Ley de Glaciares. 

 

La Ley de Glaciares fue aprobada en octubre pasado, después de muchas idas y venidas. Un primer texto que prohibía directamente el desarrollo de actividades que pudieran perjudicar la condición natural de los glaciares (formidables reservas de agua dulce) y de los periglaciares fue aprobado por las dos cámaras argentinas, pero vetado por la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, en 2008. En 2009 se volvió a tratar el tema y en 2010 se logró la aprobación de una Ley de Preservación de Glaciares y del Ambiente Periglacial, que es la que está recurrida en la provincia de San Juan. La reglamentación de la ley, que obliga a hacer un inventario de glaciares, como piden los ecologistas, se aprobó recientementepero no fija prioridades por lo que, según reconoció el propio jefe del Gabinete, Aníbal Fernández, la información no se completará hasta dentro de cinco años. Para entonces, dicen los ecologistas, los glaciares de la zona de Pascual Lama estarán seriamente afectados.

 

(…) La multinacional Barrick, uno de cuyos directores es el venezolano Gustavo Cisneros y que fichó recientemente al expresidente del Gobierno José María Aznar como miembro del consejo asesor, tiene 26 minas en explotación en diferentes países y las mayores reservas de oro del mundo. Según sus propios datos, para 2011 prevé producir entre 7,6 y 8 millones de onzas, a un costo neto de 340-380 dólares la onza, mientras que la cotización del oro ha escalado recientemente hasta los US$ 1.652 dólares la onza. (…)».

 

El diputado nacional Miguel Bonasso, quien preside la Comisión de Recursos Nacionales y Conservación del Ambiente Humano en la Cámara baja, presentó su libro titulado El Mal. El modelo K y la Barrick Gold, que además le sirve, vale la pena destacarlo, para tomar distancia de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, de quien fue defensor, a quienes aconsejó y con quienes intimó desde 2002 hasta pasado 2007.

 

Precisamente lo más interesante del libro es el relato de sus diálogos gastronómicos con los Kirchner en el restaurante preferido de Ella, el Teatriz, de Riobamba 1220.

 

Para promocionar su libro, Bonasso ofreció numerosas entrevistas periodísticas en las que mantiene un concepto muy interesante: el kirchnerismo se asemeja al menemismo, cada día más.

 

Esto ya lo había desarrollado en la entrevista que Marcelo Veneranda le hizo para el diario La Nación, días atrás:

 

«(…) Bonasso sostiene que la política sobre minería hizo estallar su relación con el kirchnerismo, del que fue promotor en sus inicios. Ex secretario de prensa del breve gobierno de Héctor J. Cámpora, el diputado critica duramente a los jóvenes que han tomado su nombre y que componen el grupo juvenil kirchnerista. «Hay muchos que están por ideales, pensando en hacer un cambio. Otros están dentro del funcionariado, cobrando sueldos muy elevados que tienen poco que ver con la militancia histórica que yo conocí, porque el Estado no pagaba la militancia.» El diputado marca otra diferencia entre la juventud del 70 y la actual. «Tuvimos la suerte, porque no hubo un corte de 30.000 desaparecidos, de tener un vínculo con nuestros maestros. Yo lo conocí a Walsh y aprendí de él en una redacción. Esta generación necesita maestros», sostiene.

 

Bonasso acusa a la Presidenta de cometer «varias acciones ilegales» contra el país. Del fallecido ex presidente lamenta el momento en que resignó la «transversalidad», para recostarse en el PJ. «Claramente abandonó cualquier idea de renovar la política y pasó a convalidar un sistema feudal en el cual gobernadores e intendentes mezclan negocios con política. Mi ruptura comienza ahí, porque yo no estuve nunca con el PJ: nosotros despreciábamos profundamente al PJ ya en los 70. Ni hablar ahora. No por las bases, sino por una dirigencia corrupta», sostiene.

 

Y regresa al libro. «En el turbio encuentro entre negocios y política, Kirchner fue más lejos que Menem. No sólo Cristina. Fueron los dos», culmina.»

 

Bonasso lo reitera en la que le hizo Santiago Fioriti, del diario Clarín:

 

-¿Por qué lo escribió? 

 

-Para denunciar la insensibilidad del Gobierno y la corrupción estructural. O sea: acá hay intereses muy grandes, una inversión de la Barrick Gold de 3 mil millones de dólares, donde hay reservas probadas del orden de los 60 mil millones de dólares, con una posibilidad de explotación de esa mina de 20 ó 25 años. Este es un negocio pésimo para la Argentina, pero muy bueno para la Barrick. Argentina va a poner el 90% del agua y Chile el 10%; pero Chile va a cobrar el 75% de los impuestos y Argentina el 25. En el libro denuncio un acuerdo secreto tributario, por el cual se violan normas referidas al IVA, a Ganancias en lo que se llaman servicios transfronterizos, con clara pérdida para Argentina, con fraude fiscal.

 

-¿Responsabiliza a Cristina? 

 

-Sí, por supuesto. Yo he denunciado a la Presidenta por tráfico de influencias. Es la responsable por lo que hacen sus secretarios de Estado.

 

-Usted habla en el libro de la entrega del patrimonio nacional. ¿Cuándo empieza ese proceso? 

 

-Tuvo dos grandes etapas. Con el menemismo y el delarruismo la entrega fue del patrimonio público de las empresas del Estado, que se privatizaron a precio vil. El señor Menem se llenó de dinero por un negocio perverso. Hoy pasa lo mismo. O incluso es mucho más grave porque ahora se quedan con los recursos naturales. El kirchnerismo es la continuidad del menemismo por otros medios y más a fondo. Kirchner firmó un decreto que autorizó a las empresas mineras a no liquidar un solo dólar en el Banco Central. Este libro tiene que armar un debate, incluso entre los pibes de buena voluntad que creen que este es un modelo progresista.

 

(…)

 

-¿Por qué apostó a Kirchner en sus comienzos? 

 

-Al principio parecía que quería recuperar la memoria histórica por la memoria histórica en sí misma y contra la impunidad. Pero esto se ha convertido en una especia de blindaje de protección para el saqueo. Por eso llegamos a escándalos como el de Schoklender. Deberíamos preguntarnos cómo un símbolo tan poderoso como es el de las Madres de Plaza de Mayo termina envuelto en un escándalo de corrupción. Las Madres fueron utilizadas políticamente, de manera facciosa, por el Gobierno. Después vienen los negociados, las Ferraris. Es decir, los Kirchner inventaron un pasado heroico, en el que no participaron, para encubrir la continuidad del proyecto menemista disfrazándolo con acusaciones de modelo neoliberal, lo cual no significa que no hayan tomado buenas medidas.

 

-¿Cómo imagina el segundo gobierno de Cristina? 

 

-La veo como colocada en una posición de total soberbia, estableciendo una suerte de monarquía no constitucional sino absoluta, diciendo “El estado soy yo”, con total desprecio por el Poder Legislativo. El veto a la ley de glaciares es un insulto al Parlamento. Es muy curioso. El primer veto es glaciares y el segundo el 82% móvil a los jubilados.

 

-¿Por qué cree que lo hizo? 

 

–El veto a los glaciares es el veto Barrick. Las apariciones en el Council de Norteamérica fueron pagadas por la Barrick, que pone plata en momentos en que Cristina está en campaña. Es un dato objetivo. Y lo del 82 por ciento está en la Constitución. Hay un rezago a derechos que tienen los jubilados. Tiene que ver con un modelo de acumulación de poder donde no se puede escapar una sola hoja del control de ese poder. Digo: ¿qué tienen que hacer las Madres construyendo casas? 

 

(…)

 

-¿Qué opina de Carta Abierta? 

 

–Algunos ganan buenos sueldos, ¡eh! Eso tiene poco que ver con el ideal, salvo que el ideal sea la cuenta bancaria. Si otros lo hacen genuinamente es porque existe un espantapájaros que se llama Macri, un protofascista, un protoBerlusconi. Una derecha bruta, explícita. Las consecuencias para el país de esta elección son terribles. El Gobierno de Kirchner también es la derecha. Yo les pregunto a los muchachos de Carta Abierta, a los de La Cámpora: tener mineras a cielo abierto ¿es de derecha o de izquierda? Esto se parece en todo al menemismo.»

 

http://www.urgente24.com/noticias/val/15250/barrick-a-quien-le-cree-bonasso-o-soldati.html