3 de febrero de 2012

Ciudad de Panamá, Panamá | AFP

El número de manifestantes aumentó este viernes y otras organizaciones populares anunciaron protestas para los próximos días
Por elnuevodiario.com.ni | Internacionales
La tensión entre el gobierno panameño y los indígenas que están bloqueando carreteras en contra de la minería en sus territorios subió el viernes con otros sectores que se sumaron a la protesta y unas posiciones polarizadas que hasta ahora no permitieron abrir una vía al diálogo.

«Todo lo acordado con los indígenas ha sido cumplido», dijo en la red social de Twitter el presidente panameño, Ricardo Martinelli, quien criticó «la intransigencia de algunos opositores que financian el caos (y) juegan con el futuro del país».

El gobierno anunció que una comitiva encabezada por los ministros de Comercio, Ricardo Quijano, y de Gobierno, Jorge Fábrega, está «en espera de iniciar el diálogo con los dirigentes indígenas», pero estos insisten en negociar en plena carretera.

«La tolerancia y la paciencia no pueden ser interpretados como renuncia a nuestro deber y obligación de garantizar el libre tránsito y la convivencia pacífica», advirtió Fábrega «a quienes están aupando este movimiento».

Cientos de indígenas de la etnia Ngöbe Buglé, la mayor en Panamá, mantienen bloqueadas, con barricadas de árboles y piedras, varias vías en el país para exigir que un proyecto que se discute en el Congreso prohíba la explotación de yacimientos mineros y la construcción de hidroeléctricas en sus comarcas.

El número de manifestantes aumentó este viernes y otras organizaciones populares anunciaron protestas para los próximos días.

«Es claro que este gobierno no ha entendido que el país no le pertenece», dijo a AFP Saúl Méndez, líder del poderoso sindicato de la construcción SUNTRACS, que recientemente paró las obras de ampliación del Canal de Panamá.

«El gobierno también ha aumentado su pie de fuerza posiblemente con la idea de reprimir y eso tendrá consecuencias nefastas», dijo a la AFP Celio Guerra, presidente del Congreso Nacional Tradicional de la Comarca (indígena) Ngöbe Buglé.

Entre los puntos bloqueados está la frontera entre Panamá y Costa Rica por la localidad Sixaola (Caribe), además de la estratégica carretera que conecta a los dos países, fundamental para el comercio.

Durante meses, una comisión parlamentaria negoció con dirigentes indígenas el proyecto de ley, después de que Martinelli derogara el año pasado, tras violentas protestas, unas reformas al código minero que dijo impulsar para atraer inversiones.

Los indígenas sostienen que, tras consensuar un proyecto, los congresistas retiraron un artículo que prohíbe actividades mineras e hidroeléctricas en sus territorios, pero el gobierno asegura que nunca firmó un texto que afecte esa forma de generación eléctrica, por ser altamente necesaria para el país.

«Elementos foráneos desean que no haya hidroeléctricas. Eso hará triplicar la luz (…) y seríamos más pobres», afirmó este viernes Martinelli.

Varias agencias de Naciones Unidas de Panamá llamaron a las partes en un comunicado conjunto a evitar la violencia y a que «a la mayor brevedad» entablen un diálogo que facilite la solución de la creciente situación de conflictividad social».

«Las pérdidas son millonarias, los perjudicados somos todos» y se afecta a «la imagen de estabilidad» del país, comentó el presidente de la Cámara de Comercio panameña, Federico Humbert.

«Prácticamente cuatro provincias de nueve están paralizadas», dijo Guerra, que calificó la situación como «bastante preocupante»..

El gobierno anunció la evacuación vía aérea de decenas de turistas que se quedaron varados por los bloqueados y el transporte de vegetales y leche desde las zonas afectadas hacia la capital, al igual que la importación de gasolina desde Costa Rica.
http://www.elnuevodiario.com.ni/internacionales/240589-crece-conflicto-protesta-de-indigenas-contra-mineria-panama
3 de febrero de 2012
Ciudad de Panamá, Panamá | AFP
Crece conflicto en protesta de indígenas contra minería en Panamá

El número de manifestantes aumentó este viernes y otras organizaciones populares anunciaron protestas para los próximos días
Por elnuevodiario.com.ni | Internacionales
La tensión entre el gobierno panameño y los indígenas que están bloqueando carreteras en contra de la minería en sus territorios subió el viernes con otros sectores que se sumaron a la protesta y unas posiciones polarizadas que hasta ahora no permitieron abrir una vía al diálogo.

«Todo lo acordado con los indígenas ha sido cumplido», dijo en la red social de Twitter el presidente panameño, Ricardo Martinelli, quien criticó «la intransigencia de algunos opositores que financian el caos (y) juegan con el futuro del país».

El gobierno anunció que una comitiva encabezada por los ministros de Comercio, Ricardo Quijano, y de Gobierno, Jorge Fábrega, está «en espera de iniciar el diálogo con los dirigentes indígenas», pero estos insisten en negociar en plena carretera.

«La tolerancia y la paciencia no pueden ser interpretados como renuncia a nuestro deber y obligación de garantizar el libre tránsito y la convivencia pacífica», advirtió Fábrega «a quienes están aupando este movimiento».

Cientos de indígenas de la etnia Ngöbe Buglé, la mayor en Panamá, mantienen bloqueadas, con barricadas de árboles y piedras, varias vías en el país para exigir que un proyecto que se discute en el Congreso prohíba la explotación de yacimientos mineros y la construcción de hidroeléctricas en sus comarcas.

El número de manifestantes aumentó este viernes y otras organizaciones populares anunciaron protestas para los próximos días.

«Es claro que este gobierno no ha entendido que el país no le pertenece», dijo a AFP Saúl Méndez, líder del poderoso sindicato de la construcción SUNTRACS, que recientemente paró las obras de ampliación del Canal de Panamá.

«El gobierno también ha aumentado su pie de fuerza posiblemente con la idea de reprimir y eso tendrá consecuencias nefastas», dijo a la AFP Celio Guerra, presidente del Congreso Nacional Tradicional de la Comarca (indígena) Ngöbe Buglé.

Entre los puntos bloqueados está la frontera entre Panamá y Costa Rica por la localidad Sixaola (Caribe), además de la estratégica carretera que conecta a los dos países, fundamental para el comercio.

Durante meses, una comisión parlamentaria negoció con dirigentes indígenas el proyecto de ley, después de que Martinelli derogara el año pasado, tras violentas protestas, unas reformas al código minero que dijo impulsar para atraer inversiones.

Los indígenas sostienen que, tras consensuar un proyecto, los congresistas retiraron un artículo que prohíbe actividades mineras e hidroeléctricas en sus territorios, pero el gobierno asegura que nunca firmó un texto que afecte esa forma de generación eléctrica, por ser altamente necesaria para el país.

«Elementos foráneos desean que no haya hidroeléctricas. Eso hará triplicar la luz (…) y seríamos más pobres», afirmó este viernes Martinelli.

Varias agencias de Naciones Unidas de Panamá llamaron a las partes en un comunicado conjunto a evitar la violencia y a que «a la mayor brevedad» entablen un diálogo que facilite la solución de la creciente situación de conflictividad social».

«Las pérdidas son millonarias, los perjudicados somos todos» y se afecta a «la imagen de estabilidad» del país, comentó el presidente de la Cámara de Comercio panameña, Federico Humbert.

«Prácticamente cuatro provincias de nueve están paralizadas», dijo Guerra, que calificó la situación como «bastante preocupante»..

El gobierno anunció la evacuación vía aérea de decenas de turistas que se quedaron varados por los bloqueados y el transporte de vegetales y leche desde las zonas afectadas hacia la capital, al igual que la importación de gasolina desde Costa Rica.
http://www.elnuevodiario.com.ni/internacionales/240589-crece-conflicto-protesta-de-indigenas-contra-mineria-panama