Regina Martínez
23 de febrero de 2012 • Sin comentarios
Estados
XALAPA, Ver. (apro).- El gobernador Javier Duarte aseguró que la puesta en marcha del proyecto minero Caballo Blanco en el municipio de Alto Lucero, estará sujeto a los resultados de la consulta ciudadana que llevó a cabo la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) este miércoles 22.
Dicho proyecto pretende explotar los yacimientos de oro en los límites de los municipios de Alto Lucero y Actopan, aunque pobladores y grupos ambientalistas se oponen por los riesgos que entraña su cercanía con la planta nuclear de Laguna Verde, así como por los contaminantes que se desfogarán a los ecosistemas de la zona.
Entrevistado sobre la controversia que ha desatado el proyecto que impulsa la empresa canadiense Gold Group S.A. de C.V., a través de Candymin y Minera Cardel, Duarte afirmó que, con base en los resultados de la consulta, se determinará la posición de su gobierno sobre la operación de la mina.
“Una de las banderas que más identifican a la presente administración es el medio ambiente, el desarrollo sustentable, lo que es una de nuestras principales fortalezas, es decir, nuestros recursos naturales”, apuntó.
Asimismo, comentó que la Secretaría del Medio Ambiente estatal lleva a cabo las estrategias para que la ciudadanía participe y se realicen los estudios pertinentes para determinan la viabilidad del proyecto. “El cuidado del medio ambiente, los recursos naturales y la sustentabilidad son una prioridad”, reiteró.
A través de esa dependencia, creada en esta administración para darle mayor énfasis a este rubro, refirió, “es que realizamos una serie de acciones que también tienen que ver con la parte de la sociedad al componente ambiental, es decir, generando un esquema donde la sociedad también opinara sobre este tema”.
Insistió: “Una vez que tengamos los resultados del análisis, habrá un pronunciamiento por parte del gobierno estatal para definir si conviene o no este tipo de actividades dentro de nuestro territorio. Tema con el que se mantiene estrecha comunicación con el gobierno federal”.
Por su lado, integrantes del colectivo La Vida, que impulsó una consulta pública y la reunión informativa sobre la mina Caballo Blanco y que, con base en la ley en la materia, organizó la Semarnat, reiteraron su rechazo a dicho proyecto.
El investigador Hipólito Rodríguez consideró un avance el hecho de que las autoridades de la Semarnat hayan llevado este tema a una consulta, donde las partes en conflicto expusieron sus puntos de vista, es decir, tanto los representantes de la empresa de origen canadiense como los ambientalistas.
El académico destacó que la compañía minera presentó el proyecto como si no hubiera riesgos de accidente, a pesar de la cercanía de Laguna Verde, ductos de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y líneas de alta tensión que atraviesan por esa zona veracruzana.
Sin embargo, subrayó, hasta el momento ni la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) o Pemex se han pronunciado al respecto, a pesar del peligro que representa la explotación de una mina para la seguridad de las instalaciones de estas paraestatales.
La transnacional, denunció, no hizo adecuadamente su manifestación de impacto ambiental y tampoco pudo presentar datos fehacientes sobre la diversidad biológica en riesgo, “como el santuario de cícadas, plantas con más de 2 mil años de edad y sitios arqueológicos asociados, los posibles deslizamientos de tierra y drenaje ácido en la zona que afectarían el valle y poblado de Palma Sola, así como los efectos nocivos en el área de lixiviación donde se colocarían grandes cantidades de cianuro”, explicó.
Es por esas razones que los ambientalistas y académicos demandaron a la Semarnat negar la autorización a la manifestación de impacto ambiental presentado por Gold Group, a través de Candymin S.A. y Minera Cardel, “para evitar que siga avanzando en su proyecto de exploración y explotación del subsuelo mexicano