Vanguardia

  • 27 marzo 2012
  • Literalmente arrancándole la riqueza a la tierra, para convertirla en el sustento de sus familias, la semana pasada los carboneros de Coahuila recibieron dos noticias que pueden afectar gravemente a su actividad, eje de la economía de las regiones Carbonífera (por supuesto), Centro y Norte de la entidad.

Por un lado, se discute en el Congreso de la Unión la nueva Ley General de Cambio Climático, que tiene como uno de sus objetivos reducir la contaminación ambiental y obligaría a las empresas que produzcan energía eléctrica, a generarla cumpliendo con los estándares de emisiones que produciría una planta de ciclo combinado, utilizando como combustible el gas natural, o compensando el daño ecológico.

En pocas palabras, se busca incentivar formas de generación de energía menos contaminantes que las carboeléctricas López Portillo y Carbón II, ubicadas en el municipio de Nava.

Y es que nuestro Estado, recuérdese, genera el 13.6 por ciento de la energía eléctrica del País, y es el principal –casi el único- productor de carbón coquizable necesario para esas termoeléctricas y para la producción de acero.

La otra inquietante noticia la dio el propio gobernador Rubén Moreira al advertir que una promotora del estado de Sonora está ofreciendo, precisamente a la Comisión Federal de Electricidad, la hulla a un menor precio que el que venden los productores de Coahuila.

En un asunto que de no ser trágico, sería cómico, mientras los carboneros coahuilenses, a través de la Promotora de Desarrollo Minero (Prodemi) creada por el Gobierno del Estado, venden la tonelada de carbón en 910 pesos, resulta que la nueva agrupación sonorense la ofreció a la CFE en 790 pesos, contra lo que se puede competir.

Así las cosas, la situación no tiene otra explicación, que un nuevo frente de lucha política, como lo han reconocido funcionarios del gabinete estatal, Javier Guerrero e Ismael Ramos.

Más aún, entre el gremio minero, los líderes de las uniones Nacional de Productores de Carbón y Mexicana de Productores de Carbón, Luis Enrique Rodríguez y César Luis Cisneros, respectivamente, han apuntado hacía al todavía senador Guillermo Anaya Llamas, como impulsor de la creación de la Promotora de Sonora, entidad gobernada por el partido al que pertenece el torreonense.

Esto, por supuesto, es una hipótesis que debe probarse, pero es un hecho que los carboneros la manejan.

Aunque la ganancia económica tampoco puede descartarse, pues se ha registrada una alza a la producción de carbón no coquizable, esencialmente por la mayor demanda de las carboeléctricas.

Habrá que estar atentos a esta historia porque apenas está comenzado.

http://www.vanguardia.com.mx/elotrooronegro-1249554-editorial.html