“¡No a la mina, si a la vida!”, gritaron los ambientalistas durante la marcha que se realizó ayer en Independencia en protesta contra la instalación de la mina Caballo Blanco. Veracruz – 2012-03-11 21:24:26 – Roxana Aguirre / AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO

“¡No a la mina, si a la vida!”, gritaron los ambientalistas durante la marcha que se realizó ayer en Independencia en protesta contra la instalación de la mina Caballo Blanco.

Un contingente de más de 150 personas caminaron por la calle principal del Centro Histórico, lanzaron protestas en contra de las autoridades y del grupo canadiense Gold Gruoup, que pretende instalar la mina.

“No dejaremos de reclamar lo que a nuestros deseos conviene, sabemos que hay intereses muy poderosos.

“Estamos mandando un reclamo, no queremos un proyecto letal, esto es una manifestación pacífica”, expresó Abigail Marín miembro de la red mexicana de afectados por la minería.

Los manifestantes portaban cartulinas con mensajes que explicaban las consecuencias de la minería a cielo abierto, algunos transportaban en sus brazos plantas en señal de la vida y la camioneta que abría el contingente había un altar que representaba la muerte de la naturaleza a raíz de Caballo Blanco.

Durante el recorrido varios integrantes del grupo salían del contingente y explicaban a los ciudadanos que desde las banquetas observaban la manifestación sus razones para que la mina no se instale.

Su exposición se divide en 10 puntos, el primero de ellos sentencia que la actividad minera destruirá los bosques y dejará la tierra estéril.

Otros puntos que enumera son la sustitución de una montaña por un cráter desértico, contaminación de 250 mil litros de agua cada hora.

La explosión diaria de toneladas de explosivos a 3 kilómetros de la planta nuclear, destrucción del patrimonio arqueológico, uso y transporte del cianuro y que es altamente tóxico.

“Lo que más se resalta es que estos grupos mineros vienen a México y a nuestro estado a establecer estas mineras cuando en su país éstas actividades están prohibidas”, aseguró Marín.

El grupo de danzantes Malinalli Ce Acatl, usando vestimenta indígena, lideraron la marcha mientras bailaban y cantaban.

Al llegar al zócalo, los manifestantes expusieron ante quienes se detuvieron a observar las razones por las que la minera no debe instalarse.

Invitaron a los ciudadanos a sumarse al movimiento contra Caballo Blanco y en un espacio adaptado con varias mesas y sillas, se formó una fila de personas que decidieron pronunciarse en contra y firmar un documento.

Marín resaltó las graves consecuencias que la minería a cielo abierto podría traer no sólo a las tierras de Alto Lucero y Actopan, sino a los ciudadanos.

La red mexicana de afectados por la minería tiene documentados casos de enfermedades producto de la extracción minera a cielo abierto que van desde conjuntivitis hasta cáncer.
http://65.60.11.62/resumen.php?id=300961