Agencias – martes, julio 31, 2012

La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (Lavida) teme que durante los cuatro meses que le restan al presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, se otorguen los permisos oficiales a la minera Caballo Blanco, para iniciar el proceso de explotación del Cerro de La Paila, ubicado en los límites de Actopan y Alto Lucero.

Mencionaron que “en estos cuatro meses al Presidente se le puede pegar la gana, otorgar la firma y dar su autorización para que el proyecto se lleve a cabo, sobre todo porque ahorita eso no significaría ningún costo político para su gobierno, porque ya va de salida, perdió el gobierno, perdió su partido, y perdió la presidencia”.

Sin embargo, Guillermo Rodríguez Curiel, integrante de Lavida, dijo que ellos como organización civil no van a permitir que eso suceda, “en estos días de la segunda semana de agosto vamos a movernos a la Profepa en la ciudad de México, para exigir la cancelación definitiva de este proyecto”.

El activista documentó que en este momento Lavida tiene interpuestas dos denuncias ante las oficinas de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, contra el proyecto minero Caballo Blanco, porque a pesar de que éste fue rechazado por Semarnat la empresa sigue trabajando.

Recordó que a inicios de año “el gobierno del estado tuvo una opinión muy fuerte a favor de la sociedad civil para cuidar el medio ambiente, debido a ese pronunciamiento la Semarnat se vio obligada a negarle a la minera el permiso de uso de suelo”.

Sin embargo, a pesar de que el permiso les fue negado, la empresa candiense encargada del proyecto continúa labores en la zona concesionada, “no por las puertas oficiales, esas están intactas, con los sellos de oficiales de ‘clausurado’, pero sí por los caminos vecinales aledaños a la zona”.

Esta razón es lo que llevó a los ambientalistas a clausurar la Profepa en Veracruz, hace una semana, y es lo que movilizará a los integrantes de Lavida a las oficinas de la Profepa México, para que se detengan “de forma definitiva” los trabajos de la empresa canadiense.

Durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa se otorgaron más de 5 mil concesiones, de las cuales 90 por ciento fueron otorgadas a empresas canadienses, uno por ciento norteamericana y 9 por ciento mexicana.