• Fuente: Josué Rodríguez
  • 28 julio 2012
  • Señala empresario que el uso del combustible, además de generar beneficio económico, podría mejorar la seguridad en las minas
    • Inseguridad. La acumulación de gas en las minas ha generado las explosiones que han cobrado muchas vidas humanas. Foto: Vanguardia-Archivo

PIEDRAS NEGRAS, COAH.- Mientras no disminuya el impuesto para explotar el gas grisú de las minas, los accidentes continuarán y ante ello es urgente que se atienda la demanda de los empresarios en lo que respecta a deducir el pago de derechos que se tienen que hacer al gobierno, consideró el productor Samuel Salinas.

Afirmó que los cientos de accidentes que han dejado muertos en las minas de carbón de la Región Carbonífera de Coahuila, pudo haberse evitado desde hace años cuando se buscó una modificación para que las empresas lo pudieran aprovechar.

“El gas grisú debe ser ventilado fuera de los yacimientos, lo que incrementa los costos de explotación de las minas de carbón, pero además, al emitirse a la atmósfera genera el efecto invernadero, ya que retiene 23 veces más el calor terrestre que el bióxido de carbono”, afirmó.

Destacó que el aprovechamiento del gas metano, en procesos productivos industriales de Pemex u otras compañías, ayudaría a reducir accidentes y frenar el deterioro ambiental, además de generar empleos adicionales.

México, además de carecer de altos niveles de eficiencia energética, es un país deficitario de gas natural, por lo cual la captación, uso y enajenación a Pemex del gas grisú, ayudaría a reducir la demanda de ese combustible y diversificaría el portafolio energético del país.

Con base a un estudio, se estima que las reservas de gas metano asociado al carbón son del orden de 1.5 a 2 billones de pies cúbicos, lo cual refleja el alto potencial, toda vez que en la Cuenca de Burgos, donde se ubican los más grandes yacimientos de gas natural, se calculan en 8 billones de pies cúbicos.

Lo anterior también es trascendente si se considera que México importa una cuarta parte del gas natural que consume, debido a que carece de recursos económicos para explotar los yacimientos existentes en el territorio nacional.

Con el aprovechamiento productivo del gas grisú asociado a los mantos de carbón, la Región Carbonífera de Coahuila se convertiría en el primer ejemplo nacional de inversión privada en el aprovechamiento de un energético.

Las minas de carbón más grandes de Coahuila son Minera del Norte, del Grupo Acerero del Norte (GAN), y San Patricio, aunque también operan más de 35 yacimientos pequeños y medianos, así como 300 pozos.

El gas grisú, asociado a la explotación minera, se compone de nitrógeno, anhídrido carbónico y metano, el cual debe ser ventilado fuera de las minas, toda vez que puede ocasionar explosiones o asfixia e intoxicación en las personas.

Desperdicio

«El gas grisú debe ser ventilado fuera de los yacimientos, lo que incrementa los costos de explotación de las minas de carbón, pero además, al emitirse a la atmósfera genera el efecto invernadero, ya que retiene 23 veces más el calor terrestre que el bióxido de carbono”.
Samuel Salinas, empresario.

  • Fuente: Josué Rodríguez

cv

http://www.vanguardia.com.mx/seguiranaccidentessinoseusaelgasgrisu-1340812.html