P. Muñoz y A. Enciso
Periódico La Jornada
Jueves 27 de septiembre de 2012, p. 37

Trabajadores de la sección 309 del sindicato minero y ejidatarios de La Sierrita cerraron los accesos a la mina La Platosa, en el municipio de Bermejillo, Durango, en protesta porque la empresa canadiense Excellon Resources incumplió acuerdos con ellos. Asimismo señalaron que, contra lo que quiere hacer creer la patronal, el conflicto no está resuelto.

El secretario general de la sección 309, Jorge Mora, dijo que demandan respeto de sus derechos laborales y de asociación, pues Excellon impide que haya un órgano de verdadera representación, como el Sindicato Nacional Minero, al que pertenecemos, y favorece a sindicatos acordes a sus intereses.

El 29 de agosto, después de dos meses de paro y de una operación en la cual participaron policías municipales, estatales y federales, así como por soldados del Ejército Mexicano, la empresa reabrió la mina unilateralmente. El campamento pacífico continuó y se convocó a una reunión con Excellon el 6 de septiembre en la Secretaría de Gobernación; sin embargo, no se permitió participar a integrantes de la sección 309, por lo que trabajadores y ejidatarios rechazaron las condiciones que les impusieron.

Mientras, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental consideró en un comunicado que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales debe cancelar el proyecto minero Caballo Blanco, en Veracruz, pues el retiro de la manifestación de impacto ambiental por la empresa Goldgroup puede ser sólo mientras llega el nuevo gobierno.

El proyecto se ubica a sólo tres kilómetros de la planta nucleoeléctrica Laguna Verde, lo que constituye un grave riesgo para la población local y nacional, no sólo en caso de un accidente, sino por la propia actividad minera y porque se planea devastar vegetación endémica.