Sayda Chiñas Córdova / miércoles, abril 24, 2013
Diversas empresas mineras asentadas en la zona de Jáltipan han dejado terrenos sin vegetación, advierten ambientalistas ¦ Foto Sergio Balandrano

Jaltipan, Ver.- La minería a cielo abierto es un negocio que lleva varios años contaminando y afectando a las poblaciones en el sur del estado de Veracruz y no se inició con proyectos como Caballo Blanco en Alto Lucero.

En Jaltipan, empresas multinacionales como Grupo Materias Primas de Monterrey, filial de la firma canadiense Unimil y la española García Munté están acabándose los recursos naturales de esta zona.

El municipio de Jaltipan ha sido impactado por más de 60 años por los procesos de explotación de sus suelos ricos en minerales, los cuales no se han realizado con el cuidado necesario, dejando pasivos muy grandes que han dejado consecuencias en la salud de sus habitantes.

Aunque el pasivo ambiental más conocido es la “torta” generada por la empresa Azufrera panamericana, no ha sido la única que ha dejo residuos que aún afectan a la población.

La empresa trasnacional Materias Primas de Monterrey fue fundada en 1955 y está dedicada a la explotación “de minerales no metálicos”, principalmente sílice y feldespato para los mercados del vidrio, cerámica y fundición.

Esta empresa es filial de la empresa canadiense Unimil, extraen arena de sílice, una tipo ya filtrada; el municipio ha sido utilizado para la operación de estas empresas, ya que tiene un suelo con una interesante composición de materiales e, inclusive, es conocido por un platillo prehispánico a base tierra llamada chogosta.

De acuerdo a la asociación ecologista de ese municipio, la acción de extracción de la arena ha logrado secar no sólo los pozos artesianos sino también los manantiales donde la gente suele tomar agua para beber o para sus actividades.

En la cabecera municipal de Jaltipan existen varias zonas de pozos, ubicados sobre manantiales naturales; debido a las condiciones que tienen, el agua se extrae a 50 centímetros o un metro, todos ellos en peligro de desaparecer.

Julissa Fernández Gijón, presidente de la asociación Chogostera y Vigilantes Ambientales de Jaltipan, refirió que esta empresa tiene varios pozos de extracción, los cuales han dejado sin agua a cientos de familias que están cerca.

“Lleva muchos años explotando los recursos naturales, al extraer la arena sacan también el agua de los mantos freáticos, se acaban con los recursos que nosotros tenemos y dejan a la población sin líquido, a pesar de que somos un municipio privilegiado”.

Actualmente, dijo, la empresa compró un nuevo banco de arena en el predio El Alazán, el cual será deforestado totalmente para hacer las lagunas de extracción, dejando sin su habitad natural a cientos de animales.

Víctor Manuel López Nassar, ex presidente municipal de ese municipio, indicó que estas empresas cuentan con el apoyo de la Federación y “poderes fácticos”, donde no se les puede exigir ninguna compensación por el daño que están haciendo, ni mucho menos parar su operación.

Anotó que hace varias décadas empezaron a demandar atención del estado, ya que colonias como Murillo Vidal ya no tenían agua, pero fueron frenados por el gobierno estatal y la Secretaría de Medio Ambiente. “Son poderes fácticos que rebasan a los presidentes municipales, a veces mendingamos pero no es lo que realmente la verdadera compensación a la población”.

 

Enferman de cáncer

 

La empresa Electrometalurgia operó por varios años en este municipio; estaba dedicada a la extracción de minerales y metales, también a cielo abierto y muy cerca de la cabecera municipal provocando serias afectaciones.

Julissa Fernández Gijón refirió que durante la década que estuvo trabajando esta empresa emitió desechos al medio ambiente que enfermó a los habitantes de la zona; la Secretaría de Salud documentó muchos casos de un tipo de cáncer pulmonar.

Esta empresa empleaba los desechos tanto de Azufrera Panamericana como de Materias Primas Monterrey y por medio de un horno a cielo abierto producía abrasivos, conocido como carburo de silicio.

Este material, que si bien es indispensable para muchos procesos industriales, causaba una enfermedad llamada silicosis que es muy propia de los mineros. Esta misma enfermedad pueden padecer los habitantes de las colonias que están en la zona aledañas a Materias Primas de Monterrey.

En el caso de Electrometalurgia ya cerró sus puertas, pero muchos de los residuos siguen entre las zonas de cultivo.

 

Deforestación de predios

 

La empresa española García Munté lleva dos meses realizando los trabajos de asentamientos de tierra en el predio que adquirió, cerca de la carretera costera del Golfo, en el tramo Acayucan-Jaltipan.

En esta zona se va a construir un centro de acopio de coque de petróleo que compran a Petróleos Mexicanos (Pemex), trasladándolo desde la refinería Lázaro Cárdenas hasta Jaltipan. Desde aquí embarcarán el producto por tren hasta otras instalaciones.

La asociación Chogostera reclamó que se le haya permitido a la empresa deforestar una reserva territorial muy importante, donde se encontraban varias especies de árboles y animales.

Hasta el momento no conocen el estudio de impacto ambiental que le otorgó la Secretaría de Medio Ambiente y el propio ayuntamiento para acabar con esta zona.

La principal preocupación de los habitantes de ese municipio es la forma en la que se van acopiar el residuo, pues señalan que es un agente que también produce cáncer cuando la población esta constantemente expuesta.

“Si no se tiene cuidado en el manejo de esa sustancia, vamos a tener un problema mayor en el corto tiempo, pues este producto se va a mezclar con la tierra y va a llegar a los mantos freáticos”, puntualizó Julissa Fernández.

http://www.jornadaveracruz.com.mx/Nota.aspx?ID=130424_050635_849