El Sol de Puebla
Puebla, Mex. I Lunes, 17 de Marzo de 2014
Municipios  .
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POR PARTE de Puebla se representó a las comunidades de Zautla, Ixtacamaxtitlán, Tlatlauquitepec y Tetela de Ocampo y por parte de aquellos con proyectos hidroeléctricos.

El Sol de Puebla
17 de marzo de 2014 3   4   0

por Edgar Barrios

ZAUTLA, Pue.- Pobladores indígenas piden que las autoridades respeten las decisiones de las comunidades que han expresado su rotundo rechazo a los proyectos mineros, que dejen de proteger los intereses privados y trabajen para respetar los derechos de los pueblos a vivir sin violencia en un territorio sano, seguro, libres de minería y de proyectos de muerte en varios estados mexicanos, incluyendo Puebla, y seis países, durante el Encuentro Nacional de Pueblos en Resistencia contra el Modelo Extractivo Minero llevado a cabo este fin de semana en este municipio.

Con más de 500 asistentes, aunque con expositores de países como Italia, Salvador, Guatemala, Panamá y Honduras, así como de estados mexicanos como Guerrero, Colima, Jalisco, Guanajuato, Oaxaca, Chiapas y Veracruz, más los representantes de la Sierra Norte de Puebla, las experiencias parecían ser las mismas: rechazo a los proyectos por el impacto que tienen en el medio ambiente y en el tejido social.

Por parte de Puebla se representó a las comunidades en resistencia y en defensa del agua, la tierra y la vida de la Sierra Norte de Puebla de los municipios con concesiones mineras de Zautla, Ixtacamaxtitlán, Tlatlauquitepec y Tetela de Ocampo y por parte de aquellos con proyectos hidroeléctricos como Olintla y San Juan Tahitic.

«Los gobiernos han ofrecido un pastel exquisito de oro y plata a las empresas extranjeras, aun cuando se sabe que por cada gramo de oro que se extrae hay siete toneladas de desecho que daña al medio ambiente, pero no daremos ni un paso atrás, menos ahora que ya nos organizamos en un frente único», coincidieron en entrevistadas las activistas Blanca Bonilla y Ema Posadas Arroyo, de la asociación «Tetela hacia el futuro», al hablar sobre las experiencias compartidas durante el encuentro.

Según la activista María Elena Pastrana, durante el encuentro, se fortalecieron las luchas de las diferentes comunidades, se solidarizaron con las causas y los actos de represión, compartieron experiencias, discutimos estrategias organizativo-políticas para la defensa del territorio; revisaron el proceso de minería a cielo abierto y su impacto en la salud y medio ambiente; también reflexionaron acerca de acciones jurídicas emprendidas.

«El derecho a la consulta a los pueblos indígenas, la reforma energética y las consecuencias del modelo extractivo minero en la vida de las mujeres, reconociendo su participación activa y sus derechos. La población infantil y juvenil reflexionó y contribuyó a estos debates. En nuestras experiencias e historias hay desconfianza ante la ley y la autoridad. Esto porque, por un lado, los distintos niveles de gobierno han negado, ocultado o tergiversado información y promovido con engaños los proyectos mineros; y por otro, porque han violentado los propios marcos legales ambientales, derechos constitucionales y tratados internacionales que garantizan el respeto a los derechos humanos y la protección al territorio y la riqueza de los pueblos que ahí viven», concluyeron los participantes, difundió el Consejo Tiyat Tlalli.

Las denuncias hechas durante el encuentro eran recurrentes: los diferentes niveles de gobierno son partícipes en la promoción y ejecución de proyectos mineros. El gobierno federal ha concesionado más de la tercera parte del territorio de los pueblos indígenas y campesinos. Por otro lado, las empresas dañan el tejido social por medio del poder económico y político construido con los gobiernos, quienes fortalecen al sector privado con estrategias locales como los programas asistencialistas, y con las reformas constitucionales y estructurales. Finalmente, el estado ha hecho uso de las policías estatales y federales para avalar la entrada de las empresas y actúa como guardián de intereses privados, al mismo tiempo que criminaliza y reprime al pueblo y sus luchas.

En este sentido, recordamos con rabia a quienes han luchado y han sido asesinados. Retomando su fuerza para continuar en la resistencia y en la lucha, exigimos justicia y nos comprometemos a seguir el ejemplo de Noé Vázquez de Veracruz, Bernardo Méndez Vázquez y Bernardo Velázquez Sánchez de Oaxaca, Mariano Abarca del estado de Chiapas.

Finalmente, invitaron a todo el país a decretar territorios libres de minería y proyectos de muerte, a construir espacios comunes de resistencia y buscar estrategias que representen alternativas dignas de vida construidas desde la vida comunitaria de los propios pueblos.

http://www.oem.com.mx/elsoldepuebla/notas/n3325975.htm