EMILY CORONA / Publicada el 23/04/2014 11:32:22 p.m.

 

Alejandra Ancheita, abogada mexicana, defensora de migrantes, mineros e indígenas, advierte que el gobierno federal tiene mucho qué hacer para proteger los derechos humanos de comunidades vulnerables.

«El nivel de abuso hacia los derechos humanos y de agresiones hacia defensores y defensoras hace cada vez más urgente una atención más eficaz, más integral y con una contundencia clara y expedita», explica.

Y señala que hay una mayor vulnerabilidad para aquellas mujeres que encabezan la defensa de garantías.

«En la medida en que las agresiones a defensoras sigan siendo leídas desde el ámbito personal y no desde el ámbito político, hay una diferencia y una desigualdad en cómo se van a atender estas agresiones y, evidentemente, nos sigue poniendo en un mayor riesgo», insiste.

La abogada Ancheita fue postulada para recibir el premio Martin Ennals, el máximo galardón de derechos humanos, equiparado a un Premio Nobel. Dicho premio fue constituido en homenaje a Martin Ennals, activista británico que fuera secretario general de Amnistía internacional de 1968 a 1980.

El premio tiene la finalidad de visibilizar a defensores de derechos humanos para otorgarles protección.

Se entregará el próximo 7 de octubre en Ginebra, Suiza.

El único otro mexicano premiado ha sido el obispo Samuel Ruiz en 1997.

La abogada, egresada de la UAM, fundó y dirige la asociación Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ProDESC) y por más de 15 años ha litigado en tribunales nacionales e internacionales en defensa de comunidades marginadas.

Por ejemplo, hace unos años, junto con su equipo jurídico y humanitario, representó a 700 mineros guerrerenses que trabajaban en la mina de oro de los Filos El Bermejal, en el municipio Eduardo Neri (Zumpango), en la zona centro de Guerrero. La empresa propietaria es la canadiense GoldCorp.

Los mineros estallaron una huelga por mejora en condiciones de trabajo y al final pactaron un contrato colectivo que normó sus condiciones laborales.

«Como resultado, estos trabajadores de los Filos El Bermejal tienen uno de los contratos colectivos de trabajo de mayor avanzada en términos de protecciones económicas, sociales y también de seguridad e higiene», destaca Ancheita.

Hoy, ejidatarios de Carrizalillo, comunidad donde se encuentra la mina de oro de Los Filos El Bermejal, pelean a la empresa canadiense un pago mayor en onzas de oro como renta por hectárea.

Ancheita ha representado también a pizcadores que alternan su labor en Sinaloa y en Estados Unidos, bajo condiciones laborales desfavorables, y a comunidades zapotecas que en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, pelean derechos contra empresas trasnacionales productoras de energía eólica.

Sentada en su oficina en la colonia Condesa, la abogada dice que la nominación es un llamado de atención tanto nacional como internacional sobre las condiciones de los defensores de derechos humanos.

«Es muy sintomático que seamos tres abogados defensores de derechos humanos, de tres países como Bangladesh, China y México, que comparten los problemas y violencias en una larga historia de corrupción y de impunidad».

-¿Teme por su vida?

Los propios números de agresiones que ha habido en los últimos años sí nos hacen mantener un temor sobre nuestra vida o nuestra integridad física… Lo importante es mantener una comunidad entre defensores y defensoras.

-¿Detecta alguna tendencia en los abusos?

Hay una mayor agresión y un mayor riesgo principalmente cuando están involucradas en esta ecuación empresas trasnacionales.

 

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