Quitan derechos a hijos de ejidatarios y amenazan con expulsarlos

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Matilde Pérez U.
Periódico La Jornada
Miércoles 24 de agosto de 2016, p. 27

La convivencia pacífica que se mantuvo por casi medio siglo entre los pobladores de Chipoco y Chipoco II, municipio de Tlanchinol, Hidalgo, se rompió en 2013 con el cambio de autoridades agrarias y la expansión de la minera Autlán.

La inexistencia de documentos agrarios ha dejado a los hijos de los ejidatarios en calidad de avecindados sin derechos, constantemente amenazados con ser desalojados, acusados de despojos y de agresiones.

Tengo 42 años, soy hijo de ejidatario, nací en Chipoco y he trabajado allí toda mi vida; en mi contra hay una demanda de despojo; las anteriores y actuales autoridades del ejido no reconocen los 21 años que he servido a la comunidad en diferentes cargos, denunció Cupertino Ramos González, quien junto con 200 familias de Chipoco II están en riesgo de ser expulsados de su lugar de origen.

Luis Cristóbal, de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala Movimiento Nacional (CNPA- MN), dijo que la minera ha ampliado sus explotaciones, incluso ha cavado túneles debajo de la zona habitada, donde se localiza Chipoco II.

La comunidad estaba unida para pedir servicios a la minera, pero a partir de 2013 el comisario Nicolás Hernández llamó a la población a respaldar a la empresa; sin embargo, no distribuyó en forma equitativa los pagos, cuyos montos se ignoran.

Los avecindados de Chipoco II, quienes habían logrado ser reconocidos como subdelegación, buscaron vías alternas de desarrollo, pero se toparon con la resistencia de las autoridades del ejido, relató Ramos González.

Señaló que los ejidatarios han cortado el servicio de agua potable, clausurado pozos, cerrado la iglesia, la escuela y otros espacios públicos con el argumento de que los avecindados no tienen derechos y sólo pueden actuar los que tienen títulos de comuneros.

En conferencia de prensa en el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos), en la Ciudad de México, agregó que las provocaciones aumentaron y el pasado 13 de agosto, durante la fiesta del pueblo, fue asesinado René Hernández Hernández, subdelegado de Chipoco II.

No murió en una riña, como se difundió en medios locales: fue asesinado. ¡Queremos justicia!, clamó Antonia Hernández Ugalde, familiar de Hernández Hernández, quien también es hija de ejidatarios pero mis padres fallecieron cuando tenía dos años. Ignoro si tengo derecho a un pedazo de tierra. El grupo de ejidatarios que respalda a las autoridades la ha estado presionando para que abandone el poblado.

Minera Autlán, del grupo FerroMinero, tiene 60 años en la región. Posee uno de los depósitos de manganeso más grandes de América Latina, en cinco municipios. En años recientes, grupos ecologistas han demostrado que la empresa ha alterado y contaminado ríos, además de causar daños a viviendas.

http://www.jornada.unam.mx/2016/08/24/estados/027n1est