The requested block type of 'navigation' does not exist or is disabled.

The requested block type of 'sab-icons' does not exist or is disabled.

Efectivamente…. El Modelo Extractivo Minero fomenta la división y confrontación social

«Se han peleado hasta hermanos»: la división de un pueblo de España por una mina de uranio

Alberto García Palomo. Sputnik Mundo 10-13 minutos


https://cdnmundo1.img.sputniknews.com/img/109180/08/1091800888_0:96:1281:788_1000x0_80_0_1_926520033fa1303f9cf262566f81fc39.jpg.webp

En Retortillo, un pueblo de la provincia de Salamanca, las posibles extracciones de este mineral han suscitado adhesiones y protestas por su utilidad o su impacto medioambiental.

Para ilustrar el clima de hostilidad que reina en el pueblo, un vecino cuenta esta anécdota: «La empresa celebró una paella popular y solo fueron los empleados, porque nadie —ni los que estaban a favor ni los que se oponían— quería verse involucrado». La tensión se palpa en Retortillo, un pueblo de la provincia de Salamanca, y ha salpicado a otras localidades próximas como Villares de Yeltes y Villavieja de Yeltes. ¿El motivo? Una posible mina de uranio a cielo abierto en la zona. La empresa australiana Berkeley anunció hace una década la intención de extraer el mineral en este rincón del centro de España.

© Sputnik / Serguei Averin

Con 198 habitantes censados, Retortillo se vio envuelta en una difícil disyuntiva. Por un lado, hubo quien acogió el proyecto con la ilusión del empleo. Por otro, quien veía una amenaza medioambiental y turística. Han pasado unos cuantos años y el asunto sigue en punto muerto. De vez en cuando se ha visto a algún inspector con el uniforme de la multinacional, pero aún quedan licencias que resolver y un futuro por definir.

Este 16 de junio, por ejemplo, el ayuntamiento de Villavieja de Yeltes presentaba un recurso de alzada para desestimar el informe de Impacto Medioambiental que se elaboró en 2013. Es uno de los miles de papeles que se suman a esta causa: desde que Berkeley Minera España publicó la intención de extraer hasta 2,2 millones de toneladas de este mineral radioactivo, los trámites entre regiones, ministerios estatales o el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) han ido sucediéndose, aliñados por denuncias o recursos interpuestos.

En un primer estadio, se autorizó la posesión del terreno. Luego se paralizó. Ahora, aunque la compañía haya anunciado que está «lista para invertir» 87 millones de euros y crear 500 puestos de trabajo o venda el proyecto como «uno de los más relevantes de la región, sobre todo después del COVID-19», sigue sin moverse nada. En parte, porque la Declaración de Impacto Ambiental —un informe imprescindible— se le otorgó en 2013. La emitió la Junta de Castilla y León (provincia a la que pertenece) y caducaba en cinco años, por lo que se pide su extinción. Además, también falta que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico dé luz verde al proyecto.

© Foto : Cortesía de Picasa

Manifestación en contra de la mina de uranio proyectada en Retortillo, un pueblo de España

Por eso, la mina de uranio sigue siendo un tema caliente en Retortillo y poblaciones aledañas. En el consistorio no responden a las llamadas. Y Eustaquio Martín, el alcalde (alineado en la postura a favor) no suele hacer declaraciones en medios: prefiere no meterse en más jardines, aduce el vecino anónimo que planteaba la imagen de la paella. Este, que se manifiesta contrario a la idea, entiende que en su momento se viera como un vergel de trabajo.

«Aunque ni siquiera esa es una buena razón, porque la zona no necesita empleo. Quien vive aquí del campo, tiene faena. Y quien estudia o se prepara para un oficio, se va a una ciudad», analiza.

«No es un proyecto a largo plazo y lo único que nos va a dejar es un río contaminado», alega, viendo «incompatible» el turismo con la minería. «A lo mejor en el proceso de extracción daría algo de empleo o animaría económicamente el pueblo, pero no eliminaría el problema que tiene Retortillo (y toda la España rural) y agudizaría el problema social», arguye, «porque esto ha sido una división total. Y ha generado una atmósfera de incertidumbre y de negatividad. Muchos negocios no se atreven a montar nada por miedo», zanja.

© Foto : Cortesía de Plataforma Salvemos la Montaña

El enclave tiene parte de culpa en este cisma. En la carretera que va de Salamanca a Ciudad Rodrigo (y después, Portugal), la protagonista es una llanura inerme salpicada por tierras de cultivo y ganadería. Sin embargo, justo las riberas de los Ríos Huebras, Yeltes, Uces y afluentes están integradas en el Plan Natura 2000, un espacio protegido. Especies amenazadas como el águila real, la cigüeña negra o el galápago leproso pueden desaparecer, según un estudio de WWF. Y la flora característica de encinas centenarias también sufrirá los daños de la planta.

Ya lo han hecho: cuando el proyecto arrancó, el recinto demarcado se convirtió en un cementerio de troncos. 25.000 hectáreas, calcularon los vecinos, aunque la empresa lo negara. Dejaron un perímetro inerme, de color parduzco, que hoy luce abandonado. Solo custodiado por una valla metálica y una garita de seguridad que, según testigos consultados, hace tiempo que no aloja a nadie.

«Es que no la van a abrir. Porque no van a poder y porque no tienen dinero», protesta Eugenia González, de 74 años.  Esta vecina atiende el bar Casa Blanca, un negocio familiar que se nutre de los visitantes al balneario. Señala que no la quieren y que les ha hecho «perder mucho dinero». «Pero no sé, porque nosotros hemos sido declarados persona non grata«, concluye junto a su marido por teléfono.

Su hija, Raquel Romo, es una de las portavoces de la plataforma Stop Uranio. Propietaria de una local de souvenirs (cerrado estos meses por la pandemia), Romo ve incompatible la actividad de la empresa con la idiosincrasia tranquila de «este paraíso». «Aquí la gente vive del ganado, de cerdos, vacas, y de la agricultura. Y el balneario da 60 empleos directos —la mayoría a mujeres, con lo difícil que es el empleo femenino en el mundo rural— y algunos indirectos como mi tiendecita».

© Foto : Cortesía de José Ramón Barrueco

Campo donde se ha proyectado la mina de uranio en Retortillo, un pueblo de España

José Ramón Barrueco, también de la plataforma, apoya a su compañera. Y actualiza la coyuntura. «A ver, el tema está muy enquistado», avisa. Después de relatar todos estos años de lucha y de detallar las subidas y bajadas en bolsa de Berkeley o el intrincado engranaje burocrático por el que ha atravesado la planta, resume: «Es una situación judicial y administrativa compleja. Y la opinión de la gente ha pasado por diferentes fases».  

© AP Photo / Manu Fernandez

Resalta Barrueco la unanimidad, pero también cómo ha fluctuado la mentalidad en las diferentes fases del proyecto. «En 2017, 2018 y 2019 hubo algún contrato y volvió a animar a quienes estaban a favor, como al principio, cuando se anunció. Pero entre medias, con todo el parón, se difuminó», reflexiona. «De todas formas, es un tema tabú en el pueblo», sentencia quien ha organizado marchas y reunió a centenares de personas en una concentración de la Plaza Mayor de Salamanca.

«¡Hay hasta hermanos peleados!», le secunda Jorge Rodríguez, alcalde de Villavieja de Yeltes. La cruzada de este edil, que además es profesor de matemáticas en un instituto de Ciudad Rodrigo, ha llegado hasta YouTube. Abrió un canal en este servidor de vídeos para mostrar su rechazo e ir vertiendo los tejemanejes políticos del tema. Al principio, reconoce, se situó a favor de la propuesta de Berkeley. «Quizás fue falta de prudencia o la percepción distorsionada de la crisis«, se defiende. «Veíamos el batacazo de paro que había y si esto era una oportunidad para la gente de la zona, no estaba mal», confiesa quien ha visto cómo sus propios alumnos echaban el currículum.

© Foto : Cortesía de José Ramón Barrueco

Manifestación en la Plaza Mayor de Salamanca contra la mina de uranio de Retortillo

Porque la oferta parecía jugosa. «Las nóminas eran aceptables para lo que se cobra en el campo», agrega.  Sin embargo, el transcurrir yermo de los años le ha volteado su postura. «Me di cuenta pronto de que no era bueno. Una de las partes de la mina (que está separada en dos balsas: Retortillo y Santidad) estaba a 150 metros del colegio, y es que ni siquiera sé si por la calidad del suelo se puede sacar uranio», confiesa, rememorando meticulosamente el proceso desde que llegó Berkeley y aludiendo a una extracción similar en Andújar, Jaén, que se cerró en 1981.

«Solo nos iba a contaminar la tierra y el agua, y se ha demostrado que provoca una mayor aparición de cánceres», anota.

Un miembro del Consejo Seguridad Nuclear (que prefiere mantenerse anónimo) comenta cómo la minería de uranio sirve para alimentar la energía nuclear y que por eso es útil. Aunque, con la progresiva disminución de esta energía, apenas se explota. «A lo mejor en países de África», duda, mencionando una de Canadá desarrollada por Berkeley que cerró hace poco. «En España ya hubo minas de uranio que cerraron a finales del siglo pasado porque no eran rentables. El uranio es relativamente abundante pero disperso salvo en algunas zonas. Es una minería muy contaminante y, según la cantidad que puedas extraer, compensa o no», opinan en Ecologistas en Acción.

Berkeley Minera España, la filial encargada, contradice a la organización: «A diferencia de otras industrias, una explotación minera no se puede localizar en cualquier ubicación, sino únicamente donde hay reservas minerales. En este sentido, Berkeley está desarrollando su proyecto minero en Retortillo desde hace 10 años debido a que allí se localiza un fantástico yacimiento sobre el cual la empresa tiene derecho, y, por otra parte, porque la historia y cultura en la región de este tipo de proyectos es muy importante», afirman por correo electrónico.

«Ha obtenido casi 130 permisos e informes favorables de todos los organismos involucrados, incluyendo autoridades locales, provinciales, estatales y europeas, como los Ayuntamientos de Retortillo, Villavieja y Villares de Yeltes, Diputación de Salamanca, Junta de Castilla y León, el Consejo de Seguridad Nuclear y la Unión Europea», indican desde la empresa. 

«El proyecto cumple estrictamente con todos los requisitos técnicos y medioambientales”, inciden, catalogando la técnica para esta actuación como «de transferencia».

Facilita, sostienen, que la restauración del espacio afectado por el proyecto se realice en paralelo a las labores de explotación. «Permite utilizar una menor superficie, aumentar el ahorro de agua y, por lo tanto, minimizar al máximo el impacto ambiental, y todo ello, además, de manera compatible con la actividad agrícola y ganadera presente en la zona en la que se enmarca el proyecto. Asimismo hemos desarrollado un Plan de Recuperación de Hábitats que permitirá la repoblación de 100 hectáreas de terreno fuera de la zona de la mina», aducen.

De momento solo hay constancia firme de una cosa: al almuerzo público que convocaron no fue más que su escuálida plantilla. En el pueblo nadie quería identificarse con esta causa que lo ha fragmentado en dos.
https://mundo.sputniknews.com/espana/202006191091800784-se-han-peleado-hasta-hermanos-la-division-de-un-pueblo-de-espana-por-una-mina-de-uranio/

Leave a reply

Suscríbete a la lista de información sobre minería:

¿Quieres recibir las notas de prensa e información sobre el tema de minería en México?
Escribe a: inforema.mexico@gmail.com y te daremos de alta en nuestra lista de información.

Creative Commos, 3.5 No derivadas. Red Mexicana de Afectados por la Minera. 2010-2013

contador de visitas