La Red Mexicana de Afectados Contra la Minería (Rema) insistió en que se investigue al exalcalde perredista de Chicomuselo, Julio César Velázquez Calderón, quien durante el último año de su administración en el 2010 recibió un total de 204 millones 022.69 pesos de la minera canadiense Blackfire «en recompensa por evitar que habitantes locales tomaran armas contra el proyecto minero», el cual ahora esta clausurado de manera temporal.
La Red, con presencia en este estado, difundió un boletín de prensa en el que demanda la investigación al gobierno de Chiapas pues asevera que la corrupción ha llegado hasta las autoridades municipales.
Recordó que fue en 2010 cuando se presentaron las copias de los cheques que la empresa canadiense entregó al entonces alcalde. Entre marzo de 2008 y abril de 2009, Blackfire México no sólo pagó dicha cantidad al presidente municipal Velásquez Calderón, sino también boletos de avión a él y su familia.
«El gerente general de Blackfire, Artemio Ávila Cervera, quien presentó una denuncia ante el Congreso de Chiapas en julio de 2009, acusando al expresidente de recibir pagos no oficiales de Blackfire en ‘recompensa'», destacó el comunicado.
Rema detalló que en marzo de 2010 diversas organizaciones canadienses solicitaron a la Policía Real Montada de Canadá una investigación contra Blackfire por violar la Ley de Corrupción de Autoridades Públicas Extranjeras de dicho país.
«El 30 de junio de 2010, Otros Mundos AC/Rema presentó formalmente ante el Órgano Superior de Fiscalización del Congreso de Chiapas una solicitud investigación sobre dichos fondos, pero nunca fue respondida», detallaron.
En septiembre de 2010, la empresa Blackfire afirmó al Business and Human Rights Resource Center que nunca había sido sobornada ni extorsionada por el presidente municipal y que los fondos entregados a Julio César Velásquez Calderón eran contribución para la feria del pueblo y para gastos del gobierno municipal, y que «desgraciadamente» sus «donativos caritativos» no habían sido usados para el «objetivo previsto.» Los directivos de Blackfire también expresaron que extienden cheques personales a autoridades para fines públicos.
El 20 de julio de 2011, la Policía Real Montada de Canadá allanó las oficinas de Blackfire en Calgary, en busca de pistas que condujeran al esclarecimiento de los actos de corrupción. En Chiapas, el gobierno estatal y federal no hicieron nada al respecto, resaltó el comunicado.
«La Rema CHIAPAS exige la investigación hasta sus últimas consecuencias sobre estos actos de corrupción del expresidente municipal Julio César Velásquez Calderón, y de toda autoridad estatal y federal que haya incurrido en actos para apoyar, solapar y encubrir al munícipe y a la empresa minera canadiense», finalizó el documento.



