Abren activistas e investigadores datos sobre las concesiones mineras del país

por | Oct 21, 2014 | 0 Comentarios

Foto: Karen de la Torre
Foto: Karen de la Torre
Aranzazú Ayala Martínez

@aranhera

Para que un ciudadano consiga todos los datos de las concesiones mineras vigentes en México, necesitaría pasar cinco mil días en la Dirección General de Minas (DGM) o invertir cuatro millones de pesos y así recibir la información de los polígonos de los proyectos de exploración y explotación de todo el territorio nacional. La información estaba disponible sólo físicamente en el edificio de la DGM, en la colonia Reforma Social del Distrito Federal, hasta este martes 21 de octubre cuando se liberó la base de datos hecha por activistas y colectivos que reúne la información de todas las concesiones mineras del país.

Tamar Ayrikyan, de la organización PODER, dedicada a la transparencia de empresas, presentó junto con los académicos Mina Navarro y Daniele Fini y activistas del colectivo Acción Directa Autogestiva (ADA) y de la organización Tiyat Tlali, el resultado de una investigación en conjunto en el foro “Un punto y una línea: análisis colectivo sobre la industria minera en México”. 

PODER es una organización que investiga temas de transparencia y rendición de cuentas en las empresas, pero decidió llegar al origen detrás de la industria extractiva, ¿quiénes son las empresas y los financiadores de estos proyectos que hacen tanto daño?

–Durante días y días, una brigada de investigadores –hasta los que no estaban inicialmente en el tema, dijo Tamar– fueron a copiar las concesiones. Inicialmente pensaron que la parte difícil, la parte de la talacha, iba a ser identificar las empresas. Pero resultó que en todo el periodo de trabajo nos dedicamos más tiempo a averiguar dónde están las concesiones. O sea, las coordenadas geográficas.

La Dirección General de Minas está abierta de 10 a 2 pm, y cada persona puede pedir sólo cinco títulos por día, no fotocopiarlos, no llevárselos, sólo verlos. Entonces hay dos opciones: o copiarlos manualmente, o pagar por cada consulta. Tamar dijo que cuesta aproximadamente 300 pesos, por lo que al hacer el cálculo serían 4 millones de pesos para tener todos los datos. ¿Y cómo lograron ahorrarse cuatro millones de pesos y cinco mil días? “Yendo diario con una brigada de investigadores a copiar datos de los archivos originales de los títulos de concesión minera.”

Foto: Karen de la Torre
Foto: Karen de la Torre

Tamar presentó algunos los datos locales que surgieron del extenso trabajo de investigación: alrededor del 20 por ciento de todo el territorio de la Sierra Norte está ocupado por 103 concesiones mineras. Hay seis proyectos hidroeléctricos dentro de los datos oficiales y cuatro extra oficiales, además de dos campos de explotación de hidrocarburos.

La minería es el 4o sector más importante de la economía mexicana, y la inversión extranjera en éste aumentó de 150 millones de dólares en 2001, a 5 mil 600 millones de dólares para 2011.

En total hay 19 grupos empresariales que operan en la zona, pero la mayor parte de las concesiones en 66 de los 217 municipios del estado las tienen tres empresas: Grupo Frisco, de Carlos Slim; la canadiense Almaden Minerals y Grupo Ferrominero, de minera Autlán.

Durante el conversatorio también tomaron la palabra Silvia Villaseñor, de la organización Tiyat Tlali, quien dio una actualización del panorama de la defensa de la tierra en la Sierra Norte de Puebla, donde las comunidades se han organizado en contra de los proyectos mineros e hidroeléctricos. Silvia dijo que no es necesario estar en la Sierra para tomar acciones en contra del despojo y la destrucción del territorio. Si van a comprar algo de oro o de plata, un anillo, un dije, no lo hagan: “esa plata, ese oro, lleva sangre”.

Mina Navarro y Daniele Fini dieron el contexto histórico y actual de cómo el modelo económico ha privilegiado a la industria minera y cómo ésta, específicamente en México, ha adquirido cada vez más importancia. Mina explicó que el extractivismo afecta ahora no sólo a los recursos naturales no renovables, sino también a los renovables y a sus propios procesos de regeneración, y dijo que la situación que se vive hoy en día es muy similar a la que pasaba el país durante principios del siglo XX, en la época de Porfirio Díaz.

El maestro en ciencias, Daniele Fini dijo que la minería es el 4o sector más importante de la economía mexicana, y la inversión extranjera en éste aumentó de 150 millones de dólares en 2001, a 5 mil 600 millones de dólares para 2011. Tener una minera da una tasa de ganancia de más del doble de lo invertido, lo que hace que en los conflictos por el territorio para la exploración y explotación en busca de minerales no haya negociaciones, pues “no se puede ceder sólo la mitad”.

Para finalizar el encuentro dentro de las instalaciones de ADA, un espacio autónomo y autogestivo en el centro histórico de Puebla, se presentaron las bases de datos ya liberadas, albergadas en servidores anónimos y públicos. Que los datos sean públicos muchas veces no significa que sean libres, explicó Mayeli, una de las integrantes del colectivo ADA, pues las solicitudes de información se responden a particulares. Ahora, estos datos nacionales ya están disponibles en espora.org  y myfirst.org, luego de que los activistas e investigadores acabaran la difícil y titánica tarea de recolectarlos. Lo que sigue es que se analicen y se traduzcan en acciones concretas.

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